Santiago. Chile
Tras la caída del mundo como lo conocíamos, después de la incertidumbre, del terror, de aceptar la situación y tratar de comprenderla, vino la reconstrucción, si es que puede ser llamada así, comenzamos siendo un puñado de personas, con el tiempo aparecieron más sobrevivientes, unos en mejores condiciones que otros, pero todos con las mismas ganas de vivir, sin aspiraciones, solo vivir.
Cada sobreviviente aportó con lo que podía, recordando como en el mejor de sus sueños lo que aprendió en su vida anterior al holocausto, se organizaron y crearon una pequeña ciudad en las alturas, se unieron los edificios con frágiles puentes que pudieran ser rotos en caso de emergencia, se pensó en vías de escape, se trazaron rutas seguras para los que se aventuraban a bajar, así, un edificio tras otro, fueron saqueando y ganando parte de la ciudad, el procedimiento era siempre el mismo... unos días de observación, buscando algún patrón en el movimiento de las mareas de podridos, luego comenzaba la limpieza, se eliminaba todo rastro de los seres del edificio elegido, siempre en silencio, nunca oí un solo disparo, de verdad eran hábiles, luego se clausuraba el edificio, para esto habían grupos distractores, que desviaban la atención de los no muertos hacia puntos alejados de la estructura, el resto concluía el trabajo de tapiar cualquier ruta de acceso desde el exterior. Se perdieron vidas en el proceso por cierto, la mayor cantidad de bajas se produjo cuando aparecieron los rápidos, nueve personas encargadas de la distracción murieron ese primer día, luego fueron otros tantos, cada vez menos, pero... si en meses aparecieron estos nuevos podridos... no quiero pensar que estén evolucionando de alguna forma, ¿que va pasar en un año más? como vamos a...
...es hora de partir, está amaneciendo y es el momento en que ellos continúan con el sopor que los invade en la oscuridad de la noche, y hay suficiente luz para conseguir una toma, ese es nuestro juego, nuestro deporte, bajar tomar la mejor fotografía que puedas de los podridos y luego subir y compararla con tomas de otros Bitmapers, para ver quien se ha reído más cerca de la cara de la muerte, para sentir que estás vivo, para...
-Deja de escribir, tenemos que irnos- La voz de Jat suena entusiasta esta mañana, ya olvidó lo que ocurrió con sus zapatillas el otro día, claro, tuve que regalarle la fotografía del torcido.
Caminamos hacia el norte, de cuanto en cuanto nos deteníamos en un edificio para buscar algo interesante, la mañana estaba muy fría pero los hediondos parecen no notarlo, incluso andaba uno en pelotas que paseaba distraídamente hasta que se topo con un edificio de esos cubiertos de espejos, parecía no entender quien era el encuerado que lo miraba tan fijamente, ambos observábamos lo mismo, ambos reímos, de pronto Jat tomó un trozo suelto de concreto que había en el suelo, y lo lanzó contra el exhibicionista...el ruido del vidrio al quebrarse resonó en toda la avenida, la reacción del encuerado fue algo que no esperábamos ver, atacó al podrido que tenia más cerca, claro que no como lo haría con un humano, -seguro no lo veía como alimento- era algo así como el berrinche de un niño, ni siquiera el sonido que emitía era igual, era más agudo no ese desgarro gutural que era tan familiar para nosotros...
...será maricón...
deje escapar la frase y Jat comenzó a reír a mi lado, reíamos juntos cuando del costado del edificio apareció otro, un viejo, de ropaje harapiento, pero que lucía más humano que aquellas criaturas. –A llegado el abuelo a regañarlos- gorjeó Jat, y ambos no podíamos creerlo cuando el anciano hizo precisamente eso...
..hombre, el no es uno de ellos...
Como?...me apresuré en decir mirando como los ojos de Jat casi se salían de sus orbitas.
El hijo de puta esta respirando, mira el vaho que sale de su boca, volví a mirar y no podía creerlo, el viejo estaba ahí en medio de los podridos, respirando, mirándonos... sonriendo
viernes, 6 de julio de 2007
Episodio 1 Soy un Bitmaper
Publicado por
ALLBLACK
en
9:25
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